abril 2022

NUEVA CERTIFICACIÓN AMBIENTAL

Nuestro colegio obtuvo recientemente la certificación medioambiental que entrega el Ministerio del Medio Ambiente a establecimientos educacionales que se someten a evaluación y se comprometen con procesos sustentables. La certificación se denomina SNCAE y busca ser una estrategia integral para abordar la educación ambiental, en establecimientos desde la educación parvularia a la Media.  “La certificación, que es voluntaria, la obtuvimos nuevamente y por tercera vez. Lo que hace es validarte como un colegio que se preocupa por la educación ambiental, y lo hace durante cuatro años. Este proceso lo teníamos pendiente, se había suspendido por pandemia, pero el tema lo retomamos el año pasado y ahora obtuvimos la certificación hasta el 2025. Existen tres niveles de clasificación de los colegios que están certificados: básico, medio y excelente. Y nosotros obtuvimos el más alto, que es la excelencia”, explica Paula Fuentes, Jefe de departamento de Ciencias.     En esto trabajó el Departamento de Ciencias del colegio, liderado por la propia Paula Fuentes y Mariela Suazo; siempre con el apoyo del comité de ecología, que lo conforman los delegados de ecología de cada curso.  Esta certificación reúne el trabajos de los guías, de los estudiantes y de toda la comunidad en general.  La ceremonia de entrega del certificado se hizo en el Estadio Monumental. “Estamos muy felices y con mucho que trabajar para adelante. Queremos retomar todo lo que quedó en pausa por la pandemia, aportando con los huertos, el trabajo en el invernadero, el compost, la jardinería”, dice Paula Fuentes.   

CICLO SALÓN: CONSEJO DE PRESIDENTES

Esta es una iniciativa nueva: conformar un Consejo de Presidentes que será una especie de mini centro de estudiantes del ciclo Salón. Con ellos se pretende generar iniciativas y proyectos pensados exclusivamente en el ciclo. Los estudiantes del Taller 3 en un acto democrático, con votación incluida, eligieron a sus directivas de curso hace un par de semanas, estas ya están conformadas y listas para trabajar en pos de cada curso de Taller 3 en este consejo. A todo el Taller 3 se les hizo una presentación formal, explicándoles el rol que se espera de los más grandes del ciclo, de alguna manera modelando a los más pequeños y se quiso hacerlo así, de manera más formal para darle énfasis al rol que ellos cumplen y a esta directiva que, en el fondo, representa el sentir de los que el colegio busca. Son estudiantes líderes, propositivos, responsables con su entorno, preocupados por hacer cosas para los otros. Y son estos cuatro estudiantes los que conforman este Consejo: Trinidad Torrens Venegas, Colomba Alcocer Hojman, Francisco Pavez Sepúlveda, Lucas Hevia Bobadilla. “Con ellos me reuniré mensualmente para proponerles ideas, para escuchar proyectos que ellos tengan. Queremos hacer algunas cosas con el resto del ciclo, algunas actividades pensando en el patio de los niños más chicos, tenemos varias ideas y queremos escucharlos, así que la próxima semana nos reuniremos y vamos a empezar a generar proyectos e ideas.”, explica Marcela Encalada, Coordinadora de Taller 3 y directora Montessori.  

Semana Santa en Casa de los Niños

En Casa de los Niños la Semana Santa se conmemora con diversas actividades y rituales, como lectura de cuentos e historias relacionadas con la vida de Jesús, pero propias para su edad. Y así lo acaban de celebrar estos días. Entre los rituales, se recuerda el Domingo de Ramos. “Los pequeños llevan ramitos, se ponen mensajes relacionados a ese día. Luego hay un ritual llamado Lavado de Pies, donde una de las guías muestra en la línea cómo Jesús le entregó ese regalo a sus amigos y se ambienta el diálogo en la época”, explica la guía Paloma Máximo.  Se finaliza con el ritual de la Última Cena, en donde se comparte con los niños un trozo de pan, uvas, frutos secos, jugo y se les hace partícipe  de ese momento que se les contextualiza.  Y, el lunes, con la experiencia de cómo los niños y niñas vivieron el Domingo de Resurrección con sus familias. 

REFLEXIONEMOS EN COMUNIDAD

  SEMANA SANTA EN TIEMPOS DE COVID Y LA VUELTA A LA NORMALIDAD Hace ya casi dos años, que el coronavirus fue declarado oficialmente como pandemia por la OMS. Pasará mucho tiempo y seguiremos acordándonos de los fallecidos, los enfermos, las secuelas que la enfermedad les ha dejado; las graves consecuencias económicas; el impacto personal y social en bienestar y salud mental. Hoy, junto a esta pandemia, que aún está presente en todo el mundo, aparece otro flagelo de sufrimiento y dolor: La guerra entre Rusia y Ucrania, la crisis migratoria, nos podríamos preguntar: ¿Dónde quedaron esas esperanzas, deseos, de que todo iba a cambiar?; ¿y que esta pandemia nos iba a ayudar a mirar que ni ricos ni pobres, ni potentados, ni negros ni blancos ni cobrizos, son mejores? ¿Acaso este virus, no desnudo la fragilidad de todos los seres humanos y sus grandes construcciones, sus grandes fortunas, pero también sus grandes miserias? ¿Las consecuencias? Cada día se van develando, mostrando a un mundo sin compasión alguna frente al dolor ajeno. Hoy nos damos cuenta de que el conocimiento del que nos habíamos vanagloriado, no había significado nada sin el ingrediente del amor… porque habíamos sabido mucho pero no habíamos comprendido y dimensionado el valor de la vida, y eso se ve reflejado en las miradas de millones de personas en todo el mundo que, aun siendo aparentemente poderosas, sufren por carencia afectiva, sufren de soledad en medio de multitudes. ¿Habíamos estado enfocados en la apariencia ignorando el fondo de las cosas, habíamos pensado que seríamos eternos en nuestro poderío y nuestra inconsistencia ante la vida, y este virus nos bajó del pedestal para mostrarnos no solo la vulnerabilidad de nuestra condición humana sino la interrogante de preguntarnos y después de esto qué? Al mirar las realidades de la guerra, de las personas migrantes, y tantos otros sucesos que evidencian la falta de valores humanos en nuestra sociedad humana, podríamos pensar que se perdieron en el camino, uno a uno, para dar paso a la vivencia de un mundo frenético y sin sentido, hasta llegar a niveles de violencia y destrucción colectiva insostenibles y todo ello avalado por el sistema, como una normalidad absurdamente consensuada. Y, sin embargo, de todo esto, aún hay quienes vehementemente piden…volver a la normalidad, la pregunta es ¿a la normalización de todos nuestros desaciertos del pasado? ¿Volver a la imposición del fuerte sobre el débil? ¿Volver a subirnos al pedestal de la propia miseria humana? …… aquellos que abrieron los ojos buscan nuevos escenarios para la vida y esta es una muy buena oportunidad de comenzar de nuevo. Como comunidad educativa queremos invitarnos a ser parte de quienes han aprendido las lecciones de sufrimiento que está dejando en toda la humanidad esta pandemia. Aceptemos el desafío de ser parte de aquellos que trabajan por el advenimiento de una conciencia expandida, universal que, rompiendo los límites del ego, pueda tender puentes de solidaridad, de hermandad, que posibiliten el establecimiento de una nueva actitud generosa de compasión hacia toda vida y el respeto por el planeta entero. Ampliemos el horizonte hacia el reconocimiento del valor y la cualidad de todo ser vivo que habita en este planeta; sólo la apertura de una nueva perspectiva hacia la expansión de nuestra conciencia, nos permitirá potenciar valores y recursos olvidados del ser humano que tienen que ver con la compasión, solidaridad y empatía, en un nuevo contexto de hermandad donde puedan compartir todos sin las murallas impuestas de posiciones ególatras que han sumido en la muerte y desesperanza a millones de habitantes del mundo entero. Quizás en este tiempo en que el mundo cristiano, vuelve su mirada a Jesús de Nazaret, reviviendo desde la fe, su entrega en la cruz por el bien de toda la humanidad, podríamos tomarnos de las enseñanzas que dejó al vivir en el mundo, para reflexionar, en familia, en comunidad, sobre lo que nos va dejando esta pandemia, sobre lo que nos interpela el mirar la guerra, y todas las situaciones que atentan contra la vida. Les invitamos a tomarse un tiempo para conversar en familia, buscando algún momento dentro de su tiempo, para leer este texto y compartirlo como reflexión,  preguntándose como han vivido y cómo viven este tiempo, lo que les preocupa, si creen que este tiempo les deja alguna enseñanza para su vida, si le dan o no importancia a la Semana Santa del mundo cristiano, en fin, la invitación es a tomarse un tiempo para conversar, a detenerse en familia, en esta, como dice el texto: “vuelta  a la normalidad”, para ver como estamos como familia. Departamento de Filosofía y Espiritualidad

EXITOSO CAMPAMAY 2022

Finalmente, después de dos años se pudo realizar el campamento padres e hijos, actividad que junto a otras nos identifica como comunidad educativa, pues es la expresión viva de uno de los pilares de nuestro proyecto formativo. Este año, después de la pausa forzosa, se le quiso dar un nuevo impulso a esta instancia de encuentro y por tal razón se rebautizó como CAMPAMAY. Vivimos dos días de intensa actividad en Picarquín, donde la alegría, la camaradería y la creatividad fueron transversales a padres, madres, hijos e hijas, lo que permitió que cada espacio de encuentro alcanzara los objetivos que nos habíamos propuesto. Asimismo, también hubo espacio para la reflexión, la que se hizo presente en una celebración ecuménica y en un conversatorio, respecto a los desafíos que tenemos como humanidad para el futuro. Gracias a todas las familias que participaron, pues su entusiasmo y compromiso hizo de esta actividad una experiencia, que estamos seguros perdurará en la memoria de quienes participaron en el CAMPAMAY 2022. Consejo Directivo